Hace muchos años formamos esto que hoy se llama
Increíble como la amistad que no supo de tiempos, y que se fue ampliando con familiares de un lado y otro, amigos que venían y por el sólo hecho de ser amigos de uno u otro inmediatamente se integraban al grupo, y así vinieron nuevos amigos de los lugares más recónditos, jamás imaginados. Tanta agua pasó por debajo de este puente, que al final cuan zaranda dejó retenido este grupo, el que hoy se enorgullece en pertenecer a
Tan increíble fue esta historia, como increíble es este momento en que me toca despedirte y sin siquiera haberte podido abrazar.
Una canción decía “es mi egoísmo el que revela a perderte”, y realmente no puedo aceptar la realidad.
Es emocionante lo que has logrado, el amor de tus compañeros es incondicional, no queda más que felicitarte por ello.
Siempre tendrás la 11 en la espalda, en el grupo que tanto quisiste y defendiste.
Hasta siempre amigo, nos volveremos a ver……pero no todavía.
Goleador, compañero y amigo eso es lo que eras y seras siempre. Antes de irte dejaste tu marca el la historia leprosa la cual quedara registrada por siempre y nunca se olvidara, porque vivira de boca en boca y se engrandecera hasta convertirte en una leyenda.
ResponderEliminarTu perdida fue tan fuerte y repentina que impacto profundamente en mi, ya que no me habia dado cuenta du cuanto aprecio te tenia. Desearia haber podido pasar mas momentos o haber compartido mas cosas junto a vos porque eras en verdad una gran persona(me lo demostraste en diferentes charlas serias que tuvimos).
Quiero aclarate que esto no es una despedida, sino un "hasta luego", porque viviras por siempre en nuestros corazones y aparte se que vos vas a estar en cada partido que enfrentemos, mirando, apoyando y hasta creo que nos vas a dar mas de una mano.
TE QUIERO MUCHO JARRA, RODRI, COMPAÑERO, AMIGO, POR SIEMPRE LA Nº11!! NOS VEMOS EL SABADO A LA HORA DE SIEMPRE... TU AMIGO LEA
Les aclaro que no soy bueno para momentos como este, un tipo duro diría mi vieja. A pesar que uds hace muchos más años que yo que comparten esta pasión, he notado que son un verdadero grupo de amigos, y de allí que haya decidido unirme, al menos por un tiempo. Por eso se los agradezco, al menos por este medio. Sólo quería que supieran que siempre consideré a Rodrigo un gran tipo, un amigo, desde muchos años atrás me insistió que me uniese, me abrió las puertas, y me hizo sentir uno más, como todos uds. Sólo quería que supiesen que los acompaño en su dolor, a uds y a la familia de Rodrigo, que lo quise y querré mucho por su calidad humana y que siempre lo recordaré con alegría. Les mando un abrazo a todos.
ResponderEliminarEmilio
gracias amigos por expresar tanto afecto por mi hermano querido , ya saben soy un desastre para escribir pero los quiero mucho a todos y a vos jarra te amo ya te exraño un monton , pero si dios quiso que estes con el es porque sos una persona maravillosa y con el sos titular indiscutido como en la lepra que te lo supiste ganar .
ResponderEliminarpd: asta pronto hermano
JARRA querido, no puedo creer todavía lo que pasó. Pero bueno... quiero volverte a decir que TE QUIERO MUCHO, y agradecerte porque le pusiste mucho AMOR a este GRUPO DE AMIGOS LA LEPRA, al que estoy orgulloso de pertenecer, el que nunca te va a olvidar, de eso estate seguro. Vas a estar siempre en el corazón leproso.
ResponderEliminarTE MANDO UN ABRAZO GRANDE AMIGAZO!!!
Fede, el arquero.-
CUÁN inestimable es un verdadero amigo! Pero ¿cuál es la base para tener un amigo genuino? ¿Qué está al fondo de una amistad duradera? Se trata de algo que nunca falla, de modo que el verdadero amigo nunca falla.
ResponderEliminar: “Existen compañeros dispuestos a hacerse pedazos, pero existe un amigo que se adhiere más estrechamente que un hermano”. Dicha amistad no se basa en relaciones carnales; está basada en un aprecio del verdadero valor de aquel a quien uno extiende su amistad. Sí, puede que los parientes carnales se separen los unos de los otros por varias razones egoístas, pero el amigo firme permanece constante y se adhiere a la amistad a pesar de condiciones de prueba o dificultad,
Que es humano y natural sentir dolor, y que no debemos avergonzarnos de exteriorizar nuestros sentimientos. La muerte de un amigo representa una pérdida traumática que sentimos profundamente. Terminan súbitamente y de modo trágico años, o quizás décadas, de compañerismo estrecho y amistad. Jehová Dios ha prometido ‘unos nuevos cielos y una nueva tierra en los que la justicia habrá de morar’. (2 Pedro 3:13.) Dios “limpiará toda lágrima de [nuestros] ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado”. (Revelación 21:3-4)
LA MUERTE de un amigo produce mucha angustia. Los sentimientos de vacío, soledad y pérdida que se experimentan son inconmensurables. Puede hacernos sentir impotentes, pues prescindiendo de las posesiones, el poder o la influencia que tengamos, nadie en la Tierra hoy día puede devolverle la vida a la persona que ha muerto.
Sin embargo, nuestro Creador ve los asuntos de manera diferente. Dado que formó al primer ser humano del polvo del suelo, también es capaz de recrear a quienes han fallecido. Por eso, Dios considera a los muertos como si estuvieran vivos. Respecto a los siervos fieles de la antigüedad que ya están muertos, Jesús dijo: “Desde [el] punto de vista [de Dios], todos ellos viven” (Lucas 20:38, nota).
Mientras Jesús estuvo en la Tierra, se le dio el poder de resucitar a los muertos (Juan 5:21). Por lo tanto, él tiene el mismo punto de vista que su Padre sobre los que han muerto en fidelidad. Por ejemplo, cuando falleció su amigo Lázaro, Jesús dijo a sus discípulos: “Me voy [...] para despertarlo del sueño” (Juan 11:11). Desde la óptica humana, Lázaro estaba muerto, pero a los ojos de Jehová y de Jesús, estaba dormido.
Bajo el reinado de Jesús va a haber una “resurrección así de justos como de injustos” (Hechos 24:15). Con el tiempo, los resucitados recibirán educación divina y tendrán la perspectiva de vivir para siempre en la Tierra (Juan 5:28, 29).
No cabe duda de que la muerte de un ser amado puede causar mucha angustia y dolor por años. No obstante, si consideramos la muerte como lo hace Dios, sentiremos gran consuelo y se nos llenará de esperanza el corazón (2 Corintios 1:3, 4).
Con respeto sé que muchos no creen lo mismo pero quería compartirlo con todos porque es lo que creo y siento y se que me voy a encontrar nuevamente con jarra para compartir una cancha.
Saludos a todo el tano